BODEGA ADEGA ALGUEIRA

Adega Algueira es una de las bodegas que mejor representa la viticultura de montaña en la Ribeira Sacra. Su proyecto pretende recuperar viñedos históricos en bancales junto al río Sil y devolver valor a una forma de cultivo que forma parte del paisaje y de la historia de Galicia. Desde 1979, la bodega ha trabajado para rescatar parcelas abandonadas, conservar variedades autóctonas y elaborar vinos que reflejen con claridad el origen del que proceden.

El trabajo de la Bodega Algueira procura restaurar el patrimonio vitícola de la zona, preservar la diversidad de las variedades gallegas y elaborar vinos directos. Lejos de buscar perfiles uniformes, Adega Algueira propone interpretar cada parcela según su suelo, su orientación y su tipo de uva. De esta forma, su producción demuestra distintos matices de la Ribeira Sacra.

Los vinos de Adega Algueira. Los vinos de Adega Algueira se elaboran exclusivamente con variedades gallegas y a partir de una selección precisa de parcelas. La bodega produce tintos y blancos que muestran distintas caras de la Ribeira Sacra, vinos frescos y elaborados con castas recuperadas.

Entre sus blancos más conocidos destaca Cortezada, un vino elaborado con variedades como Godello, Treixadura y Albariño procedentes de terrazas de altura. Es un blanco joven con buena tensión, frescura y excelente capacidad de guarda. También sobresale el monovarietal Escalada, uno de los primeros vinos con Godello sobre lías de la casa, que muestra volumen, acidez y muy buena persistencia.

Entre los tintos de Bodega Algueira, Pizarra representa bien el perfil más clásico de la zona, con Mencía marcada por los suelos de pizarra y esquisto de la finca Carballocobo. Carravel es un monovarietal de Mencía que ofrece lo mejor de añadas excepcionales. A la producción se suman vinos de parcela y de variedad como Risco, Brancellao y Anadelia, que permiten conocer la diversidad de uvas recuperadas por la bodega.

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HISTORIA DE LA BODEGA ALGUEIRA

La historia de Adega Algueira comienza en 1979, cuando Fernando González y su esposa, Ana Delia Pérez, deciden plantar su primera viña en el terreno de la casa familiar de Ana, donde hoy se ubica la bodega. Así emprendieron un viaje de recuperación de viñedos en las laderas del Sil, en una época en la que muchas terrazas históricas, herencia de la época romana, estaban abandonadas y el cultivo en pendiente parecía inviable. Sin embargo, la bodega apostó por rescatar ese patrimonio y devolver la actividad vitivinícola a la zona.

Desde el principio, el objetivo fue conservar una manera de trabajar el vino ligada al territorio. La recuperación de muros de piedra, terrazas centenarias y viñas abandonadas fue una parte esencial del proyecto. Esa labor permitió mantener el paisaje y recuperar parcelas con un enorme valor agrícola y cultural.

Con el paso de los años, Adega Algueira fue ampliando su conocimiento sobre las distintas zonas de la Ribeira Sacra y descubriendo el potencial de variedades que habían quedado en segundo plano. Aunque la Mencía ha sido una uva central en la zona, la bodega también apostó por recuperar uvas como Merenzao, Brancellao, Sousón o Caíño, además de impulsar blancos de Godello, Treixadura y Albariño.

En la actualidad, Bodega Algueira es una de las casas más respetadas de Galicia y exponente de la viticultura heroica en la región. Su trayectoria y vinos de excelencia han hecho que sus botellas lleguen a conocerse por fuera del territorio nacional.

UBICACIÓN, CLIMA, VARIEDADES Y SUELO DE BODEGA ADEGA ALGUEIRA

Adega Algueira se encuentra en la Ribeira Sacra, una de las zonas vitícolas más singulares de Galicia. Sus viñedos se reparten por laderas de montaña junto al río Sil, en algunos casos con pendientes de hasta 85 grados. Este paisaje obliga a trabajar de forma manual y condiciona por completo el carácter de los vinos. Aquí, la viticultura heroica forma parte del trabajo diario.

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El clima de la zona está marcado por una gran diversidad de microclimas. Las laderas siguen el trazado del río y cambian de orientación de forma constante. Esto hace que, incluso en tramos cercanos, haya diferencias claras en la iluminación, temperatura y maduración. Las parcelas orientadas al sur reciben más horas de sol y permiten vinos más maduros y estructurados, mientras que las zonas más frescas conservan mejor la acidez y la tensión natural de la uva.

En cuanto a suelos, Algueira bodega trabaja con distintos terrenos según la zona. En Amandi predominan la pizarra y el esquisto, dos materiales que brindan estructura, profundidad y un perfil más tenso a la uva tinta. En las laderas de Cortezada, en cambio, aparecen suelos de cuarzo y gneis, más adecuados para variedades blancas por su capacidad de proporcionar frescura y ligereza.

La Bodega Algueira trabaja exclusivamente con variedades autóctonas gallegas. En blancas destacan Godello, Treixadura, Albariño y Loureiro. En tintas, la base se apoya en Mencía, junto a Caíño, Sousón, Brancellao y Merenzao.